vida de este chico

Friday, October 26, 2007

Le llamaban Jimy “El Tizonero”


La historia del cani más conocido en el barrio de Miraflores entre otros. La vida de Jimy García.

Renegrío y comío de mierda. Intentar definirlo mejor sería una perdida de tiempo, de ahí su apodo. El terror de barrio por donde quiera que fuera. Cruzarte con él era como el que pasa por el peaje de la autovía: de soltar la manteca no te libra nadie. Inexplicablemente luego te preguntaba si querías jugar un partidito de fútbol.

Desgraciadamente su primo era de nuestra pandilla así que aunque no servía para que Jimy mostrase algo de clemencia, lo que sí servía era para el morcillón de nuestro amigo le dijese donde habíamos quedado para jugar, ya que al fin y al cabo Jimy era su primo.

El juego preferido de Jimy era “la banca” y casualmente nosotros nunca ganábamos. Jugamos un par de veces hasta que nuestro amigo comenzó a ser persona “non grata” en la pandilla.

Lo peor de todo es que Jimy García era del barrio y allí él era el rey. Los años de internado le sirvieron de poco. Jimy se dedicaba a la recolección del diezmo y sus derivados así que ir al colegio…iba a ir el hijo de Perry. Mientras nosotros aprendíamos el predicado nominal él “predicaba la nómina” diariamente. En 5º de EGB se metió en clase de pretegnología burlando la seguridad del colegio (un cura de 60 años ciego). Mientras todos hacíamos maquetas Jimy se dedicó a recopilar material de trabajo para sus labores callejeras diarias, así que se guardó un par de seguetas y unos punzones para los trabajitos más laboriosos. Era cuestión de tiempo que el profesor le invitase a salir de allí no sin antes acojonarse por la posible reacción de Jimy. Afortunadamente no quiso problemas y se marchó con su “compra”.

Trabajito tras trabajito, fue pasando el tiempo y cada vez se le veía menos por el barrio. Comenzaron a correr los rumores sobre su negocios totalmente limpios…… por el Vacie y las tres mil viviendas. Cuando Jimy entró en el negocio, los camellos del barrio pasaron a construir un centro de desintoxicación. Algunos de ellos hoy en día son presidentes de algunas de las ONGs más importantes.

Los rumores sobre Jimy eran cada vez menores y para los chavales del barrio fue reinando la tranquilidad aunque muy de vez en cuando saltaba alguna noticia sobre el tapete, como la que decía que dejó embarazada a una gitana a los 16 años y se fueron a Málaga a ampliar su negocio con su suegro. El calabozo se convirtió en su 1º hogar y pasaba tanto tiempo allí que le dieron las llaves y los planos, hizo obras y lo convirtió en un loft donde llegó a vivir la friolera de 29 añazos, a los que murió por sobredosis de pan bimbo, según dicen sus nietos. Después de su muerte, la mitad de los guardias de seguridad de la prisión se fueron al paro.

Nunca más supimos de él. De vez en cuando en el barrio lo recordamos con una sensación de alivio aunque se comenta que si dices tres veces su nombre frente al espejo se te aparece por atrás y te pide un cigarro mientras te desaparece la calderilla. Nunca podremos saber los diferentes caminos que tomaron sus sucesores. Sean cuales sean, esperemos que lejos de aquí.

Pues sí amigos, esto es lo que conocimos de la vida de Jimy García, personaje de la vida de este chico.

Un saludo y gracias a todos. Hasta la próxima.

(Para la seguridad del autor, el nombre “Jimy García”, así como la foto en la que sale pidiendo dinero, no corresponde al personaje en la realidad)

SIQUI-TRAQUE


Como sobrevivir a una noche veraniega al comerte una pizza familiar.


Sí amigos, es posible. Pizza familiar entre pecho y espalda. En numerosas ocasiones me he sobrealimentado con este exquisito manjar complicado de ingerir, difícil de digerir aunque de fácil defecación. Como si del cuerpo de una pitón se tratase, mi estómago triplica su volumen, sin embargo todo tiene un límite y el de mi cuerpo llego en una calurosa noche veraniega.

Me ahorraré narraros con pelos y señales como fue la ingestión de aquella masa grasienta y pesada y nos adelantaremos un poco más. También es mi deseo daros algún que otro consejo por si hay alguien que quiera seguir mis pasos.

Desde antes de terminar el banquete, los sudores fríos comienzan a brotar. Vete acostumbrando, no te dejarán durante toda la noche. No te preocupes si notas que te baja la tensión, es normal, después de lo que te has metido es una medida de tu cuerpo ante una posible hibernación. También es conveniente visualizar mentalmente el camino mas rápido desde tu casa hasta el cardiólogo no vaya a ser que tengas “película”. Enhorabuena: te acabas de convertir en una bomba de relojería. Ahórrate los movimientos innecesarios y menos los bruscos. El desenlace puede ser catastrófico.

Cuando llego a casa,…el nescafé capuchino se lo va a tomar Perry. Si tienes sal de fruta siempre es de agradecer. NUNCA debes acostarte inmediatamente. Mientras la digestión comienza su curso lentamente vas haciendo los preparativos; la noche va a ser muy larga. Coges tu radio y la botella de 2 litros de agua que a priori alguien puede pensar que es demasiado. Háganme caso, luego no querrán levantarse a media noche a reponer la botella. Hinchado, también debido a los 7 birrotes que te metiste antes de la pizza, te sientes lento, gordo, sudoroso y sin poder moverte así que no te explicas como king África además lleva el traje ese de 20 kilos bordado de flores. Antes de sobarla… última meadilla y tu ‘Padre Nuestro’. Es conveniente rezar algo después de lo que ha podido ser “tu última cena”. La “Extrema Unción” está de más después del medio litro de aceite que llevaba la masa de la pizza. Mirada al cielo y allá vamos. Comienza el verdadero calvario.



El Calvario Horizontal

Una vez adoptada la horizontal no te coloques ni boca arriba ni boca abajo, aún te queda una larga vida.
Te sientes totalmente inestable, consciente de que en cualquier momento tus esfínteres pueden decir “basta”. No eructes, puede ser una vía de escape de emergencia nada agradable.

Comienza la hora crítica. La masa de la pizza se está pujando y te está pidiendo caldo. Hasta ese momento nunca pensé que podría meterme un litro de agua del tirón. Te sientes aliviado momentáneamente pero lo único que consigues es pujar la masa de la pizza y notar que el ombligo se te sale para fuera. Empiezas a beber y beber y dar vueltas buscando una solución que no llegará hasta mañana después del cafelito cuando el Rey coja su trono y “suelte el muñeco”.

Llegado este momento empiezas a preguntarte por qué comerte las 8 porciones de pizza cuando a la segunda ya estabas resoplando. Debido al estado extremo en el que se encuentra tu organismo, tu mente empieza a delirar. Una vez soñé que era un mollete relleno de panceta y rebozado mientras me apaleaban el lomo un par de peperonnis. Pesadilla tras pesadilla la noche va pasando.

Al día siguiente poco a poco se recupera la normalidad aunque los últimos resquicios del día anterior hacen mella a si que no te extrañes pasarte el día “pintando el water a pistola.”

Es así como se superó uno de los momentos más críticos de la vida de este chico. Como se suele decir, la experiencia es un grado. Espero haberos mostrado algo de luz y esperanza para los mayores pizzeros. Gracias a todos amigos.


Moraleja: antes de comerte una familiar entera…..llámame que hay 2x1 en local!!!.