Deporte de alto riesgo: la pesca la mojarra
Finales de los años 90. Verano. 8 am. Tres hombres emprendedores si disponen a lanzarse a la ría de El Rompido con el propósito de tener una mañana de pesca tranquila y fructífera. ¿El barco?: una barquita hinchable de 1x2 metros con un par de palas para remar “a pecho partío”. Antes de partir hay que embarcar una nevera llena de bocatas y otra con litros de cerveza, un par de cubos para la pesca, una caja para los aparejos, las tres cañas, el ancla y una sombrilla; sí, habeís leido bien, una sombrilla dentro de una barquita hinchable. Todo ello, junto con nuestros protagonistas (mi padre, mi tio Fili y yo) que son de comer bien, hacen que se sobrepase el límite de peso que soporta la barca, es decir, la inestabilidad es absoluta. El tembleque de la barquita no inspira mucha confianza pero”pa lante”. 10 am., viene lo mejor de la mañana, la comida. Comenzamos el festín sin darnos cuenta que el tráfico de yates y lanchas es cada vez mayor y que la barca no para de moverse. Las malas vibraciones se van apoderando de la tripulación. La ingestión de cerveza está haciendo estragos, así que mientras uno mea de pie los otros dos hacen lo imposible por mantener el equilibrio y con ello la barca a flote. En ese momento una de las cañas parece haber enganchado algo. La incredulidad se apodera de todos cuando aparace lo que a primera vista parecía un choco. Mi padre arde en deseos de conocimiento expresado mediante un “¿¡qué coño es esto!?” y mi tio se acerca al choco mientras le grito “¡illo, sientate que vamos a ir todos al carajo!” . Yo sólo tengo ojos para los anzuelos de las otras dos cañas que están revoloteando por la barca amenazando nuestra integridad física, integridad que se fue por la borda cuando un “chiquetazo” de tinta proveniente del choco alcanzó de lleno el ojo de mi tio. Mientras veía como salía el chorro de tinta hacía su careto, visualicé lo que se iba a producir medio segundo más tarde: a la voz de “¡¡hijo puta¡¡” a grito pelao, con la mano tapandose un ojo, mi tio pedía ayuda correteando por la barquita, no apta para movimientos bruscos, y mi padre y yo intentábamos desesperadamente no caer al agua debido al movimiento sísmico que estaba ocurriendo. Mientras me aferraba a un lateral veía como mi tío arramplaba con todo el tinglao y metía el pié en el cubo del pescado que al intentar deshacerse de él lo lanzó de una patada al aire. En muchas ocasiones he visto un cielo plagado de estrellas pero mirar hacia arriba y ver una nevera, un choco tintero y una docena de mojarras voladoras cayendo sobre mi no lo habría firmado nunca. Mientras tanto mi tio Fili no tubo otra idea que enjuagarse con agua salada. Probablemente fuera la irritacíon del ojo lo que propició que gritara desesperadamente “¡¡que me quedo ciego cojones!!”. Aunque estuvimos a punto de volcar, poco a poco la cosa se fue tranquilizando lo suficiente como para recoger el ancla y tirar pa la orilla. El silencio reinaba en la embarcación aunque yo tenía una lucha interna para no reime de lo acontecido pero viendo la cara de mi tio cierto instinto de supervivencia me decía que no dijera ni una puñetera palabra. Así terminó la mañana de pesca. Desde entonces tengo otro concepto de este apasionante deporte. Para que luego digan que es aburrido. Es sólo un día en la vida de este chico."A mi tío Fili y a la memoria de mi abuelo Antonio"


10 Comments:
Curro, como siempre, tus anécdotas no defraudan por mucho que las oiga. Me imagino que ya tendrás otro post pensado para el arreglo del termo del butano, lo espero ansiosamente.
Miedo me da como siga con el rollito vamos a contar anécdotas cachondas, porque puede que haya mucho que contar por ahi y no todos saldríamos demasiado bien parados. En fin nunca hemos terminado de saber en qué acabó la relación tio Phil y su choco, festín? amistad? devolución inmediata a la libertad?.
Por último un consejito que ya he dado por ahí antes, "el punto y aparte es tu amigo", no veas el pedazo de tochaco que nos has soltado del tirón, te partes el culo pero vamos es dificultoso de leer.
Estoy deacuerdo en que no defraudas con tus anécdotas. Es la primera vez que la oigo y me he partido de risa.
Pero ahora estoy demasiado intrigada con la historia del butano....
Oye Currito no te has planteado nunca aparecer en algún show de la comedia, esta entrada es buenísima. Como monólogo narrado por ti estaría genial, y anhorabuena!!
Me parto!!Jejeje, es buenísimo. Eso tiene que ser para vivirlo en persona. Yo creo que no podría haber contenido la risa. Espero que pongas más como esta, pero como dice Rafa, con algún punto y aparte, para no morir asfixiados.
sería lo suyo, y un par de mantas por si se nos echa la noche encima.
Ja Ja Ja ....me parto........y conociendo al tio Fili...lo que daría por haber estado allí.....muy bueno si...
Oye Curro quiero aclarar que sí usas el punto y aparte en este texto, lo que ocurre es que no haces separación entre párrafos, así que un repasito a la morfosintaxis de nuestra lengua, no le vendría mal a alguno de tus bloggeros. Un beso y mucho amor.
Eso no se llamaba puntoyseguido??...
en cualquier caso, asfixiados y todo, nos leemos los tochazos que no tienen desperdicio....
Pequeño lapsus, veo que soy yo la que debe revisar las normas morfosintácticas. Joder sólo usas un punto y aparte y es en la primera entrada. Sí esto ayuda mucho a relajar los pulmones durante la lectura, porque como no paras de reir puede ser contraproducente.
Post a Comment
<< Home